Estructura del Tronco

La mayor parte de los árboles usados con fines estructurales son exógenos, es decir que aumentan de tamaño creando madera en la superficie exterior debajo de la corteza.

En una sección de un tronco podemos apreciar las distintas partes que lo forman, la parte más externa, la piel del árbol, es la parte que lo protege, se llama corteza y salvo en algunos casos, como el corcho, tiene escasas aplicaciones.

La siguiente capa llamada "líber" es una corona que envuelve el tronco formada por fibras elásticas por donde circulan los nutrientes del árbol, llamada también corteza interior.

Por debajo del "líber" encontramos el "cambium" se trata de un tejido elástico formado de células provistas de una delgada membrana de celulosa. A lo largo del periodo anual del crecimiento del árbol, el "cambium" forma un anillo; estos son llamados anillos anuales, que con frecuencia están compuestos por material alternado de color claro y de color oscuro, así que contando los anillos del corte podemos saber la edad del mismo.

A continuación encontramos otra corona circular llamada "albura" que ya es madera pero todavía sin madurar, en formación; ésta no se puede trabajar por ser poco estable y resistente.

Debajo de la "albura" está el "duramen" que es la madera propiamente dicha, la que utilizaremos para los distintos usos, la más interna recibe el nombre de "madera vieja" distinguiéndose dentro del "duramen" por su color más oscuro.

En el centro del corte que observamos en la Fig. 1.2., como el eje del árbol, está la médula, que según el tipo de árbol puede ser más o menos gruesa, y con el paso del tiempo puede secarse y desaparecer.

Observando un corte también podremos distinguir el tipo de madera al que pertenece. Las maderas blandas tienen una fibra de trama ancha mientras que en las duras la fibra es más compacta. Al comprar una tabla se debe saber distinguir de qué tipo de árbol se ha obtenido y si es apta para el trabajo que se irá a realizar, hay que saber si se va alabear y en qué dirección la va a hacer, observar para ello en el canto de la tabla la dirección de las fibras, no es tarea fácil ya que la calidad de la madera varía aunque proceda de árboles del mismo tipo, pero la experiencia puede ayudarnos.