Oquedades y Coqueras en el Concreto: qué son, causas y reparación
Las oquedades o coqueras —también llamadas cangrejeras o nidos de abeja— son huecos que quedan en el hormigón endurecido cuando el mortero no llegó a rellenar los espacios entre los agregados o alrededor de las armaduras.
Aunque a veces parecen un defecto menor, comprometen la durabilidad del elemento: dejan el acero de refuerzo expuesto a la humedad y a la corrosión, y cuando son grandes o profundas pueden afectar también la resistencia. Por eso conviene identificarlas, entender por qué se forman y repararlas según su gravedad.
Por qué se forman las oquedades
Las oquedades aparecen cuando el mortero no logra envolver por completo el esqueleto granular. Las causas más frecuentes son la segregación y exudación del concreto fresco, una compactación o vibrado deficientes, encofrados con fugas o mal humedecidos, un exceso de armadura con poco recubrimiento (que impide el paso del mortero) y mezclas demasiado secas o mal dosificadas.
Tipos de reparación según la gravedad
La reparación se ejecuta de forma diferencial, según cuánto afecte la oquedad al elemento:
- Superficiales (no afectan la resistencia): limpieza y saneado de la superficie, y aplicación de un mortero de cemento.
- Medias (afectan ligeramente el comportamiento estructural y son de mayor dimensión): limpieza y saneado, imprimación de la superficie con epoxi y relleno con un hormigón de resistencia 5 N/mm² (MPa) superior a la del hormigón base.
- De importancia (afectan la resistencia del elemento): no sirve el método anterior porque el hormigón nuevo no entraría en carga al retraerse; se limpia, se imprima con epoxi y se rellena con mortero u hormigón epóxico (retracción despreciable) o con hormigón expansivo de resistencia 5 MPa superior a la base.
Reparación de coqueras profundas paso a paso
Antes de intervenir una oquedad profunda en un elemento estructural (por ejemplo, una viga), este debe descargarse o apuntalarse por completo. Luego:
- Retirar todo el material suelto, agrietado o que suene hueco al golpearlo con la maceta, hasta llegar a hormigón sano.
- Limpiar las barras de acero con cepillo de alambre, eliminando el óxido y las escamas.
- Aplicar una lechada de cemento (o una imprimación) sobre el acero para protegerlo y mejorar la adherencia del nuevo material.
- Restaurar con mortero epóxico, o colocar una malla fijada al refuerzo y verter mortero de cemento con un aditivo adherente; si el daño es mayor, emplear hormigón de gravilla.
Cómo prevenir las oquedades
La mejor reparación es evitar que aparezcan. Ayuda una dosificación con la trabajabilidad adecuada (evitar mezclas muy secas), una buena compactación y vibrado del hormigón fresco, encofrados estancos y bien humedecidos, y un recubrimiento y una separación de armaduras suficientes para que el mortero fluya entre ellas.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una coquera u oquedad en el concreto?
Es un hueco que queda en el hormigón endurecido por falta de mortero entre los agregados o alrededor de las armaduras. También se le llama cangrejera o nido de abeja.
¿Cuál es la diferencia entre coquera y oquedad?
En la práctica se usan como sinónimos. “Coquera” o “nido de abeja” alude al aspecto de panal, con el agregado visible sin mortero; “oquedad” es el término más general para un hueco en la masa de hormigón.
¿Por qué se forman las oquedades?
Principalmente por segregación y exudación del concreto fresco, mala compactación, encofrados con fugas, exceso de armadura con poco recubrimiento o mezclas demasiado secas.
¿Cómo se reparan las coqueras?
Según su gravedad: desde limpieza y mortero de cemento en las superficiales, hasta sanear la zona, limpiar el acero, imprimar con epoxi y rellenar con mortero epóxico o un hormigón de mayor resistencia en las profundas.
¿Se pueden prevenir?
Sí: con una buena dosificación, compactación y vibrado, encofrados estancos y un recubrimiento adecuado de las armaduras.