Diferencia entre Aguas Residuales y Aguas Servidas (y sus tipos)

En la práctica, aguas residuales y aguas servidas suelen usarse como sinónimos, pero no significan exactamente lo mismo. Aguas residuales es el término amplio: cualquier agua cuya calidad se vio afectada por el uso humano, sea doméstico, industrial o pluvial. Aguas servidas es un término muy usado en Latinoamérica que se refiere, sobre todo, a las aguas residuales de origen doméstico o sanitario: las que salen de viviendas, baños, cocinas y lavanderías. Dicho corto: toda agua servida es residual, pero no toda agua residual es servida.

¿Qué son las aguas residuales y de qué se componen?

Las aguas residuales son el conjunto de aguas que han sido contaminadas durante su empleo en las actividades humanas. Resultan de la combinación de los líquidos y residuos arrastrados por el agua proveniente de casas, edificios comerciales, fábricas e instituciones, junto a cualquier agua subterránea, superficial o pluvial que pueda estar presente.

En composición, las aguas residuales son aproximadamente un 99,9% de agua y apenas un 0,1% de sólidos en peso, ya sea disueltos, en suspensión o flotando. Ese 0,1% es justamente lo que hay que remover para poder devolver el agua al ambiente o reutilizarla: el agua actúa como medio de transporte de esa carga contaminante.

Según su origen, las aguas residuales se clasifican en:

  • Domésticas: provienen de viviendas y edificios (cocina, baño, inodoro, lavandería).
  • Industriales: generadas por procesos productivos; su composición depende de la industria y suele requerir tratamientos específicos.
  • Pluviales: agua de lluvia que escurre por calles y techos arrastrando sedimentos y contaminantes.
  • De infiltración: agua del subsuelo que entra a la red de alcantarillado por juntas y fisuras.
Composición típica de las aguas residuales: agua, sólidos disueltos y suspendidos

¿Qué son las aguas servidas?

Las aguas servidas son las aguas residuales de origen doméstico o sanitario: el agua que ya fue usada en una vivienda y se descarga al alcantarillado. Es el subconjunto más cotidiano de las aguas residuales y el que la mayoría de la gente tiene en mente al hablar del tema. A las aguas residuales domésticas también se las llama, según la región, aguas fecales o cloacales. En varios países "aguas servidas" es directamente el término normativo y de uso común.

La diferencia clave

El punto está en la amplitud del término:

  • Aguas residuales abarca todos los orígenes: doméstico, industrial, pluvial y de infiltración.
  • Aguas servidas se centra en el origen doméstico/sanitario.

Por eso, cuando un proyecto habla de "tratamiento de aguas servidas", normalmente se refiere a las domésticas; cuando habla de "aguas residuales", puede estar incluyendo además aportes industriales o pluviales que cambian por completo el diseño del tratamiento.

Aguas grises y aguas negras

Dentro de las aguas domésticas (o servidas) se distinguen dos grupos por su grado de contaminación:

Aguas grises

Provienen de duchas, lavamanos, lavadoras y fregaderos. No contienen residuos fecales, por lo que tienen menor carga orgánica y patógena. Con un tratamiento sencillo pueden reutilizarse dentro del mismo edificio para usos que no requieren agua potable: el tanque del inodoro, el riego de jardines o la limpieza de recintos, reduciendo el consumo de agua potable y el vertido.

Aguas negras

Provienen de inodoros: contienen materia fecal y orina, con alta carga orgánica y patógena. Exigen un tratamiento más completo antes de cualquier disposición o reúso. También se les llama aguas cloacales.

¿A dónde van las aguas servidas?

El recorrido típico de un sistema de saneamiento es:

  1. Recolección. Las descargas de cada vivienda llegan a la red de alcantarillado sanitario, que las conduce por gravedad hacia colectores principales.
  2. Conducción. Los colectores llevan el caudal hasta una planta de tratamiento (PTAR) o, mediante estaciones de bombeo, salvan los tramos donde la gravedad no alcanza.
  3. Tratamiento. En la PTAR se separan sólidos, se reduce la carga orgánica y se eliminan patógenos mediante procesos físicos, biológicos y, a veces, químicos.
  4. Disposición o reúso. El agua tratada se devuelve a un cuerpo receptor (río, lago, mar) cumpliendo los límites de la norma, o se reutiliza para riego y usos no potables.
Recorrido de las aguas servidas: vivienda, alcantarillado, PTAR y cuerpo receptor

Planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR)

Reutilización de las aguas residuales

Reutilizar el agua residual tratada consiste en darle una segunda función después de su uso original. Ante el crecimiento de la población, la contaminación de fuentes superficiales y subterráneas y las sequías periódicas, los organismos gestores del agua recurren cada vez más al reúso dentro de la planificación de recursos hídricos. Las formas más habituales son:

  • Infiltración al terreno (recarga de acuíferos).
  • Riego agrícola y de áreas verdes.
  • Limpieza de vías públicas.
  • Reutilización en procesos industriales.
  • Agua de aporte para torres de refrigeración.

¿Por qué importa tratarlas?

Verter aguas residuales sin tratar contamina las fuentes de agua, propaga enfermedades y degrada los ecosistemas. El tratamiento protege la salud pública, cuida el ambiente y permite cumplir la normativa de vertidos, que fija límites de calidad antes de descargar a un cuerpo receptor. En zonas con escasez, el agua tratada se convierte además en un recurso reutilizable.

Preguntas frecuentes

¿Aguas residuales y aguas servidas son lo mismo?

En el uso cotidiano sí se emplean como sinónimos, pero en sentido estricto "aguas residuales" es el término amplio (incluye domésticas, industriales y pluviales) y "aguas servidas" se refiere principalmente a las de origen doméstico o sanitario.

¿Cuál es la diferencia entre aguas grises y aguas negras?

Las grises vienen de duchas, lavamanos y lavadoras y no tienen residuos fecales; las negras vienen de inodoros y sí los contienen, con mucha mayor carga orgánica y patógena.

¿Las aguas servidas incluyen el agua de lluvia?

No. El agua de lluvia es agua pluvial; entra dentro de las aguas residuales en sentido amplio, pero no se considera agua servida, que es de origen doméstico.